Journal
Tuesday,May 29 2007, 09:04:39 PMCarta abierta a futuros periodistas.
Escribo estas líneas, pues es preciso tomar conciencia de que bajo el tempestuoso clima político de nuestra nación, la oscura nube de la represión y la censura, está ensombreciendo el futuro de nuestra profesión. Sir Winston Churchill dijo una vez: “El problema de nuestra época consiste en que los hombres quieren ser importantes, más no útiles”… pues pareciera ser también el problema de nuestros tiempos. Cada vez observo con más preocupación, la ausencia de liderazgo en los sectores demócratas, que acaba con las esperanzas de un pueblo disidente.
Con mayor preocupación e impotencia, veo como se ataca y se busca reprimir la poca libertad de prensa que nos queda. Es justo ahora, cuando debemos asumir el carácter de “cuarto poder” que hemos adquirido a lo largo de la historia universal. Recordemos que el poder de nuestra profesión puede instaurar gobiernos, pero también es capaz de ponerles fin cuando esto es necesario. Recordemos que el actual presidente electo, llegó al poder gracias a los medios y ha llegado la hora de que recuerde que también lo puede perder por la misma vía.
Si bien, es cierto que “nadie tiene el monopolio de la verdad, ni la exclusividad del error”, el actual régimen ha llevado al país por el camino equivocado y lo acerca cada vez más, al punto de no retorno. Debemos alzar nuestras voces en pro de la libertad, es nuestro deber; pues como alguna vez lo dijera Marco Cicerón: El buen ciudadano es aquél que no puede tolerar en su patria un poder que pretende hacerse superior a las leyes.En nosotros, como futuros periodistas, recae la obligación de mantener la constante lucha contra la censura y la incansable búsqueda de la verdad; no olvidemos que: “Se puede engañar todo el tiempo a una parte del pueblo y a todo el pueblo una parte del tiempo, pero no se puede engañar todo el tiempo a todo un pueblo”. Este régimen intenta claramente abolir la libertad de nuestra profesión; entonces abolir tal tiranía, debe ser nuestro objetivo primordial. Tomemos las riendas de nuestro destino como nación libre, pues unos segundos de reflexión, pueden evitarnos días enteros de arrepentimiento. No olvidemos aquellas palabras de Cervantes: “La verdad adelgaza y no quiebra, y siempre nada sobre la mentira como el aceite sobre el agua”.

